Para finalizar las publicaciones sobre nuestro crucero por las Capitales Bálticas os comentamos algunas cosas sobre el barco.
El Regal Princess es sin duda impresionante desde fuera, tiene una imagen magnífica, con un desplazamiento de 141.000 toneladas, 330 metros de eslora, 38,4 metros de manga y un total de 19 cubiertas es uno de los grandes buques de pasajeros que navegan hoy día por los mares de todo el mundo. Una de las cosas que más me maravillan de estos grandes barcos es que tienen un calado mínimo, en este caso 8,5 metros, impresionante la ingeniería y el reparto de pesos.
Hizo su viaje inaugural el 20 de mayo de 2104 por lo que es un barco nuevo, con todos los adelantos y novedades técnicas actualizadas. Tiene una capacidad para 3.560 pasajeros y 1.346 tripulantes y por supuesto todo tipo de restaurantes, bares, terrazas, casino, pista de deportes, gimnasio, minigolf y un largo etc., que incluye cuarto de lavandería y plancha en autoservicio.
Una vez en el barco se respira espacio, no hay aglomeraciones, el ratio espacio/pasajero está bastante bien proporcionado y te permite moverte por casi cualquier sitio con total tranquilidad y sin agobios, su decoración elegante y nada estridente contribuyen aun más a mejorar la sensación de comodidad y relajación.
Para que no todo sean "flores" decir que en comparación con otros barcos de Princess en los que hemos viajado, aquí se han suprimido salones en favor de más zonas donde tomar algo, si bien es cierto que nadie te agobia si te sientas y no deseas tomar nada.
Otra pega, a mi entender importante, es que no dispone de piscina cubierta y eso en ciertas rutas, como la nuestra de Báltico, es un fallo ya que no permite disfrutar de esta parte del barco.
Dicho esto, el resto es excelente, empezando por los camarotes con una amplitud muy aceptable, el atrio muy elegante y decorado con mucho gusto, el teatro con las butacas en escalera y sin columnas, lo que permite una visibilidad perfecta desde cualquier sitio y los espectáculos que ofrece todos ellos de primer nivel.
El servicio en el buffet merece un excelente, en este caso además han realizado una modificación en la distribución (sobre otros barcos Princess que conocemos) mucho más ergonómica, que permite transitar tanto entre las zonas de comida como entre las mesas con más naturalidad y comodidad.
En el restaurante para las cenas escogimos el turno "any time" que funcionó a la perfección, sin esperas ni para entrar ni para el servicio una vez sentado.
Además de en la distribución y ergonomía del buffet, en la comida, Princess se merece otro excelente, independientemente de si comemos en buffet, restaurante, cafetería..., todo estaba delicioso y exquisitamente cuidado al máximo en los detalles. Por otra parte, también es de agradecer el hecho de que, aun contando con un amplio horario de comidas, Princess, sigue ofreciendo restauración las 24 horas en una cafetería con ensaladas, bocadillos y repostería.
En las cubiertas exteriores hay que destacar la zona de relax situada en la proa donde, alrededor de la piscina, hay pequeñas "villas" que se pueden alquilar para pasar un rato relajado o recibir un masaje en un ambiente tranquilo.
Como siempre las imágenes dicen más que las palabras, aquí tenéis una muestra espero que os guste
Crucero Capitales Bálticas - ESTOCOLMO
Publicado el 20 de octubre de 2015 por Antonio.
Estocolmo es nuestra última escala de este interesante crucero por las capitales bálticas. La llaman la Venecia del Norte y es una ciudad abierta, llena de edificios de singular arquitectura, numerosos parques, jardines y canales.
El barco fondea en Nynashamn, así que toca realizar un pequeño periplo para llegar a nuestro verdadero destino de hoy.
El trayecto hasta Estocolmo se puede realizar cómodamente en tren. El recorrido dura 1h y 10 minutos y los trenes salen cada 15 o 20 minutos en ambos sentidos por lo que es una opción fiable y barata.
En nuestro caso, además, para aprovechar todo el tiempo posible, nos aseguramos de coger el primer tender para desembarcar. El tender nos dejó un poco alejados del centro, en un pequeño embarcadero situado a 1,5 km. aproximadamente de la estación de ferrocarril de Nynashamn, así que caminamos unos 15 minutos hasta llegar allí.
Los billetes los venden en un pequeño puesto de comida, chuches y bebidas que hay junta a la estación y el precio del billete sirve para los transportes urbanos de Estocolmo, cosa que nos resultó muy útil ya que queríamos visitar las bonitas y originales estaciones de metro.
El trayecto se hace corto y más si vas repasando la ruta que tienes preparada. Por cierto al llegar a la estación central de Estocolmo todos teníamos ganas de ir al lavabo y aquí se paga, está "super" organizado, hasta puedes pagar con tarjeta, en nuestro caso fue una suerte porque en ese momento no teníamos moneda local y teníamos cierta "urgencia".
Salimos de la estación dando un pequeño paseo hasta alcanzar el Ayuntamiento, teníamos intención de entrar pero las entradas van con horario y la siguiente visita guiada en español no nos cuadraba para acabar el recorrido, además ya habíamos entrado en otro viaje anterior por lo que decidimos hacer fotos por fuera y seguir, yo os aconsejo entrar si podéis vale la pena.
El Ayuntamiento está construido con 8 millones de ladrillos rojos, sus fachadas así como su torre, de 106 metros de altura, son una de las imágenes más famosas de Estocolmo. Su interior es muy bonito con grandes salones uno de los cuales, la Sala Azul, alberga cada año el banquete de la entrega de los Premios Nobel.
En su parte externa tiene un gran patio interior y una terraza en la parte del canal desde la que tenemos una bonita vista.
Dejamos el ayuntamiento y seguimos a pie hacía Gamla Stan cruzando el puente peatonal junto a las vías del tren. Desde el otro lado del puente, en la isla Riddarholmen se tiene una bonita vista del Ayuntamiento.
Tanto Riddarholmen como Gamla Stan son dos islas con uno de los centros, de ciudad medieval, más grandes y mejor conservados de Europa, pasear por sus estrechas calles te traslada directamente a otra época.
Lógicamente ahora están llenos de restaurantes, cafeterías y tiendas pero esto no quita belleza ni historia a sus edificios y monumentos.
Nuestra ruta por estas dos islas siguió más o menos este itinerario.
La iglesia de Riddarholmskyrkan en la que hay enterrados algunos reyes suecos. Su campanario se divisa desde muchos puntos de la ciudad.
En Riddarholmen, a parte de la iglesia, hay una gran cantidad de edificios históricos, entre los que podemos destacar, el Stenbockska Palatset, un palacio del siglo XVII de los mejores conservados de la isla y frente a este se encuentra el Wrangelska Palatset, cuya torre sur formaba parte de una antigua fortificación del siglo XV.
Salimos de Riddarholmen cruzando el Puente Riddarholmsbron y entramos en Gamla Stan.
Lo primero que encontramos es Riddarhuset o Casa de la Nobleza, un edificio a menudo calificado como el más bello de la ciudad.
Justo a su lado por la misma calle (es la casa de al lado) a la izquierda está el Bondeska Palatset, un palacio del siglo XVII residencia de varios nobles y antigua sede del Tribunal Supremo. A veces está abierto, pero no merece la pena entrar.
Desde aquí cruzamos la plaza y alcanzamos, Stora Nygatan, una de las principales calles de gamla Stan, la recorremos hacía el sur para acabar en la plaza Kornhamnstorg. Esta plaza debe su nombre a que era el puerto donde llegaba el grano proveniente de las ciudades del lago Mälaren. Atravesando la plaza se llega a orillas de la isla de Gamla Stan y al canal de Söderström, que separa el casco antiguo de Södermalm. Desde este punto hay bonitas vistas de Södermalm.
Ahora caminamos hacia el norte esta vez por Västerlånggatan, sin duda, la calle más animada de Gamla Stan. Al principio de esta calle, concretamente en el número 81, hay una curiosidad muy visitada por los turistas. Se trata del callejón de Mårten Trotzigs Grand, el más estrecho de la ciudad con 90 cm de ancho. La entrada al callejón parece la puerta de entrada a una casa y es uno de los lugares más fotografiados de Estocolmo.
Continuamos paseando por Västerlånggatan, que cruza de sur a norte el casco histórico. Antiguamente era una calle que quedaba fuera de la ciudad, bordeando las murallas. Hoy en día está lleno de tiendas y de turistas, sobre todo conforme nos acercamos a Stortorget.
Antes de alcanzar Stortorget nos desviamos para echar un vistazo a la
iglesia de Tyska Kyrkan, cuyo imponente campanario domina Gamla Stan. La "iglesia alemana" es un símbolo del dominio alemán que ejercía la Liga Hanseática sobre estas tierras durante el siglo XVIII. Os recomiendo entrar ya que el interior es muy interesante.
En vez de seguir hacia el norte, decidimos ir hacia el este para no dejar de ver esa parte de la isla. Tomamos Svartmangatan, literalmente "calle de los hombres negros" en alusión al convento de monjes dominicos que había en ella. Es una de las calles más antiguas de la ciudad, mencionada ya en el siglo XV.
Ahora tomamos, Österlånggatan, es la calle principal de la parte este de Gamla Stan. Al igual que Västerlånggatan, se usaba para entrar y salir de las murallas de la ciudad. Aunque hoy en día está menos frecuentada que Västerlånggatan, conserva muchos restaurantes y tiendas de interés.
Caminando por Österlånggatan pasamos junto al Köpmanbrinke, una especie de calle elevada famosa por su estatua de San Jorge y el dragón, una copia en bronce de la original ubicada en la catedral de Storkyrkan.
A continuación nos acercamos a Skeppsbron, una calle que bordea toda la parte este de la isla de Stadsholmen. Desde aquí hay buenas vistas de la isla de Skeppsholmen, de Södermalm, del Katarinahissen y del magnífico velero albergue STF af Chapman, que desde este lado tiene una bonita foto.
Regresamos hacia el norte del casco antiguo y vamos a
Stortorget. Es la plaza más antigua de la ciudad, y está rodeada por edificios históricos de los siglos XVII-XVIII. El más importante es el antiguo edificio de la bolsa o Börshuset, donde actualmente la Academia Sueca anuncia el premio Nobel de literatura. De hecho, en este edificio hay un museo dedicado a los diferentes ganadores de los Nobel.
En este punto conviene mirar la hora, a las 12:15h hay cambio de guardia en el Palacio Real así que nos apresuramos para verlo.
El Palacio Real es uno de los más grandes de Europa y residencia oficial de Su Majestad el Rey de Suecia. Está abierto al público.
Fue construido en gran parte durante el siglo XVIII en estilo barroco italiano. Cuenta con más de 600 habitaciones y salas de recepción con espléndidos interiores de los siglos XVIII y XIX. También puede ver el Museo de Antigüedades, el Museo coronas Tre y el Tesoro de Gustavo III. El Palacio Real también contiene la Armería, con trajes reales y armaduras, así como carros de coronación y magníficos entrenadores de la Real Estable.
Junto al Palacio Real se encuentra, Storkyrkan, la catedral de Estocolmo que tiene más de 700 años de antigüedad. Su fachada barroca no es nada espectacular (la mejor vista es desde Slottsbacken). Su interior gótico es más interesante, con una gran cantidad de tesoros artísticos. El más importante es la estatua de San Jorge y el dragón, que data del siglo XV.
Bordeamos el Palacio y salimos de Gamla Stan por el puente Strömbron para llegar a la estación de metro de Kungsträdgården, que está junto al parque detrás de la Opera.
A partir de aquí hicimos un recorrido por las estaciones de metro que habíamos seleccionado previamente y que para nosotros tenían más interés, hay muchas cada una con su particular color, decoración etc. si tenéis curiosidad en el video podéis verlas e identificarlas con el nombre que ponemos a pie de foto. Esta es un ejemplo
Esto se acaba, tras nuestro viaje en metro volvemos a la estación central para tomar el tren de vuelta a Nynashamn y allí el tender al barco. Nos queda un día de travesía para desembarcar en Copenhague y volver a casa.
Hasta el siguiente relato aquí tenéis algunas imágenes de Estocolmo, espero que os gusten.
Crucero Capitales Bálticas - HELSINKI Publicado el 18 de octubre de 2015 por Antonio.
Nuestra escala de hoy es Helsinki, la capital de Finlandia tiene buen servicio de transporte público y el barco nos deja a unos pasos del enlace con la red de tranvías, así que este será el medio más utilizado en nuestro recorrido.
Como casi siempre nuestro principal dilema en cada escala es que ver y que dejar de ver, Helsinki tiene muchos atractivos y nosotros, conscientes de que no son ni mucho menos los únicos, hemos elegido estos para nuestra visita.
A pocos metros de la terminal marítima se encuentra el final de la línea 9 de tranvías, allí en las máquinas expendedoras automáticas (de color azul, las rosas no valen) compramos el ticket de 1 día, os lo aconsejo es mucho más cómodo que los billetes sencillos y a la tercera vez que subes al transporte público ya lo has amortizado.
Ahora que ya tenemos título de transporte "legal", cogemos el tranvía número 9 y bajamos en Simonsgatan, para ver una bonita iglesia, la Capilla del Silencio, está abierta de 8h a 20h.
La Capilla del Silencio está construida totalmente en madera con forma redondeada, es muy original y destaca entre lo que la rodea. Parece un objeto depositado en el lugar por algún gigante que, en cualquier momento, volverá a recogerla. Si le dais la vuelta es como una gran taza o dedal o nido de un ave gigante y salvo por la pequeña entrada el resto es hermético, no tiene ventanas ni ningún elemento que rompa la línea continua y circular de madera rojiza con la que está construida.
El interior está realizado, también, exclusivamente en madera, pero aquí de color claro con una decoración sencilla y simple, nada desentona, todo acompaña a dar la sensación de tranquilidad y paz.
Frente a la iglesia tenemos la parada del tranvía, cogemos la línea 2 y bajamos en Opera. Aquí además del teatro de la Opera se encuentra el Estadio Olímpico.
El exterior del edificio de la Opera no tiene nada especia, así que hicimos la foto de rigor y nos dirigimos hacía el estadio.
El Estadio Olímpico de Helsinki es el más grande de Finlandia, fue sede de los Juegos Olímpicos de Helsinki del año 1952 y hoy en día es utilizado para conciertos y algunas actividades deportivas. Destaca la torre del estadio de color blanco y 72 metros de altura abierta al público y desde la que se pueden ver excelentes vistas de la ciudad.
Seguimos a pie hacia el parque Sibelius, pasando por las cocheras de los tranvías y el museo del tranvía que está adosado a las cocheras.
Nuestro objetivo en el parque Sibelius es ver el monumento dedicado al célebre compositor, Jean Sibelius, en el parque que lleva su nombre. Se trata de una composición de tubos de acero, semejante a un órgano gigante, por los que, al circular, el viento emite diversos sonidos. Es una estructura que impresiona cuando estás a sus pies, pesa unas 24 toneladas y tiene cerca de 600 tubos de acero sostenidos por tres pilares a las rocas de la base.
A un lado y formando parte del conjunto hay una efigie del compositor.
Para salir del parque cambiamos el tranvía por el autobús, cogemos el número 24 para bajar cerca de la Iglesia de Piedra, nuestra siguiente visita.
La iglesia luterana de Temppliaukio es una iglesia excavada en la roca, iluminada por la luz natural que entra a través de su cúpula de cristal
Su estructura interior es circular y tiene dos plantas, aunque la planta alta es prácticamente un estrecho círculo alrededor de la planta baja que es la principal, yo os aconsejo subir porque desde arriba tienes una buena vista panorámica del conjunto.
Contrasta su techo circular (parece un ovni) revestido de madera con el borde de cristal, por el que se filtra la luz, y las paredes excavadas en la roca sin acabar de alisar. Siendo de un estilo totalmente opuesto a la Chapel del Silencio que vimos al principio del recorrido, ambas comparten la originalidad y singularidad de sus materiales y estilo de construcción.
Volvemos al tranvía y bajamos en el puerto.
Primero entramos en el Old Market Hall, un bonito edificio muy bien conservado junto al muelle. Este mercado alberga en su interior pequeñas y diferentes tiendas donde puedes encontrar pescado, dulces, bebidas y también pequeños locales para comer o tomar café, todo ello con mucho estilo, muy bien presentado y limpio.
Justo en frente tenemos el Mercado del Puerto, su antagónico, aquí hay de todo y no solo comida pero ya no tenemos el diseño y la presentación anterior, esto es un verdadero mercado al aire libre lleno de gente y más popular. Podemos incluso comer pescado recién cocinado o frito en las pequeñas embarcaciones atracadas en el puerto, que de hecho forman parte del propio mercado junto con los puestos en tierra firme.
A unos 200 metros es visible la Catedral Ortodoxa Upenski, que casualmente cierra los lunes (hoy es lunes) y no podemos visitarla así que, nos conformamos con verla por fuera, la próxima vez será.
Está construida sobre una zona rocosa y elevada por lo que impone la visión desde la base, es una construcción robusta con fachadas de ladrillo rojo y cúpulas verdes coronadas por cruces doradas. Muy bonita.
Volviendo sobre nuestros pasos y después de atravesar el Mercado del Puerto nos encontramos con la fuente, Havis Amanda.
Havis Amanda es una escultura de una mujer desnuda que representa a una sirena que quiere abandonar su mundo acuático por lo que en lugar de la típica cola de pez tiene piernas, la sostienen cuatro peces y está rodeada por cuatro leones marinos. En su momento levantó muchas críticas por lo impúdico o inapropiado que representa la figura desnuda.
Seguimos andando hasta llegar a la Plaza del Senado, al llegar a ella sorprende su amplitud, es realmente grande. En su parte central tiene un monumento dedicado a Alexander II y en uno de sus lados la bonita Catedral Luterana de Tuomiokirkko.
La Catedral Luterana Tuomiokirkko abre de 9h a 18h tiene lavabos, cafetería y tienda. La vista desde la estatua de Alexander II impresiona, situada en lo alto de la escalera su silueta blanca destaca sobre el cielo. Todo en ella desde aquí, es, o parece ser muy grande.
El interior es muy sencillo pero merece la pena destacar las bonitas lámparas y el órgano.
Indicar que junto a la catedral se encuentra la Biblioteca Nacional de Finlandia aunque no teníamos interés en su visita.
Dando la vuelta a la manzana se encuentra la Holy Trinity Chuch que está cerrada y da la impresión que no es por la hora sino que es permanente. Esta información no está contrastada, fue la impresión que nos dio por el estado general exterior.
Seguimos caminando en dirección a la estación central de ferrocarril, queríamos pasar por la famosa Avenida Splendi pero nos confundimos y no la vimos.
Llegamos hasta el Parlamento que está en obras y tiene la fachada totalmente cubierta por andamios así que seguimos hasta la galería Kiasma, se trata de un moderno edificio de cortes cuadrados rodeado de césped y esculturas.
A unos pocos pasos encontramos la Estación Rautatientori. Está estación central de trenes es de estilo art deco, yo os aconsejo entrar y dar un paseo por dentro ya que, además de en la fachada principal, en el interior hay numerosas muestras de decoración en este estilo.
En la plaza de la estación, frente a su puerta principal, también podéis admirar diversos edificios históricos que la rodean.
Esta era nuestra última parada, justo aquí para el tranvía número 9 que nos dejará en el puerto, donde nos espera el barco para zarpar hacía nuestra siguiente escala, Estocolmo. Pero esto os lo cuento otro día, ahora, como siempre, os dejo algunas fotos de esta bonita ciudad de Helsinki, espero que os guste.
Crucero Capitales Bálticas - SAN PETERSBURGO día 2
Publicado el 15 de octubre de 2015 por Antonio.
Empezamos nuestro segundo día en San Petersburgo visitando dos estaciones de metro que aquí, como en Moscú, son muy bonitas.
Siguiente parada el Palacio y los Jardines Peterhof que están declarados Patrimonio de la Humanidad. Se encuentran a unos 29 km de San Petersburgo a orillas del golfo de Finlandia.
El palacio es magnífico, elevado sobre una pequeña colina repleta de esculturas, fuentes, cascadas de agua y canales hasta llegar al golfo.
Alrededor del palacio y aprovechando la elevación y desniveles del terreno se han diseñado los jardines y fuentes. Todas las fuentes aprovechan la altura natural para canalizar el agua y elevar sus chorros al aire, no hay bombas de agua, todo es por efecto de la gravedad.
Los bonitos diseños de los jardines, la combinación de flores y colores junto con el agua que brota por cualquier parte hacen de este paseo una experiencia realmente agradable.
Como el recorrido es largo y el paso corto porque cada vez que fijas la vista hay algo que te llama la atención y te gusta, el tiempo pasa volando. Es la hora de comer.
Después de reponer fuerzas nos espera otra gran obra de la arquitectura y decoración de la zona, el Palacio de Catalina.
El Palacio de Catalina era la residencia de verano de los zares de Rusia, de estilo rococó, se encuentra en la ciudad de Tsárskoye Seló (actualmente llamada Pushkin), a 25 km al sureste de San Petersburgo. El palacio está integrado, junto con el conjunto de palacios y parques y también está catalogado como Patrimonio de la Humanidad.
Nuestra visita se centro en el interior del palacio un verdadero museo con preciosas estancias repletas mobiliario y objetos de toda índole, bellamente tallados, pintados, esculpidos….
Aunque la visita de hoy sólo ha incluido dos lugares, son tan grandes y merecen un recorrido tan detallado que en un día no hay tiempo para más, os animo a venir, yo espero volver porque soy consciente de que sólo he visto una pequeña parte de esta gran ciudad. Como siempre os dejo algunas imágenes que ilustran mejor que "mil palabras".
Crucero Capitales Bálticas - SAN PETERSBURGO día 1 Publicado el 12 de octubre de 2015 por Antonio.
Nuestro séptimo día de crucero nos llevó a San Petersburgo, casi divino, Dios realizó la creación en seis días y el séptimo descansó, pues algo así, hemos visto sitios realmente preciosos en seis días, pero el séptimo vamos a ver algo realmente impresionante, una maravilla que, en su conjunto, merecería ser una de las "maravillas del mundo moderno", diréis que exagero, pero a mí me ha parecido realmente, tanto la ciudad como sus alrededores, una maravilla. Nota: para llevarme la contraria (si no estáis de acuerdo) es imprescindible venir, no vale ver fotos ni reportajes, pero esto, a los que nos gusta viajar ya lo sabemos
Empezaré por repetir lo que ya comentamos en el resumen del crucero publicado hace unos días en el blog, esta ha sido la única escala que no realizamos por nuestra cuenta. Contratamos una excursión de dos días con Mundomar Cruceros, los representantes de Princess en España, quienes a su vez, contratan la excursión con "Shorex. ru" que es quien en realidad presta el servicio.
Todo funcionó a la perfección, nuestra guía, María, nos esperaba en la terminal del puerto una vez pasada la aduana, sobresaliente para ella, tanto en el trato con el grupo como en conocimientos, diréis que es su trabajo, pero muchas veces te encuentras de todo, así que cuando hay algo bueno hay que destacarlo. La comida, de los dos días, estaba incluida y estuvo bien.
En general no me gusta dar datos, para eso ya tenéis la wikipedia, pero creo que vale la pena recordar que actualmente San Petersburgo es la segunda ciudad más grande de la Federación Rusa y una de las ciudades más grandes de Europa y que el centro de la ciudad y sus alrededores está considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1990.
Empezamos nuestro recorrido con una visita panorámica hasta detenernos en la Iglesía de San Nicolás. Me gustó mucho, esta frase la voy a tener que repetir frecuentemente, pero es así.
La catedral de San Nicolás de los Marinos es una gran iglesia de estilo barroco isabelino situada en el centro de San Petersburgo, en la plaza de San Nicolás. Pertenece a la Iglesia Ortodoxa Rusa y está dedicada a san Nicolás de Bari, patrón de la gente de mar.
El interior está repleto de obras de arte esculpidas y pintadas, además de objetos de culto. Podréis ver las ofrendas de los fieles que dejan comida, flores y velas y si hay algún oficio, nosotros vimos uno, podréis apreciar lo distinto que es a los oficios católicos a los que estamos acostumbrados. No se pueden hacer fotos así que grabarlo todo en las neuronas.
En la parte exterior hay un jardín arbolado y tiene la particularidad de que el campanario se encuentra en un lateral, a unos 30 metros, separado del cuerpo central de la iglesia. La planta central es cuadrada (cruz griega) no muy grande, pero sus fachadas están pintadas de azul claro y blanco con cúpulas doradas. El campanario tiene los mismos colores con una magnífica cúpula dorada en forma de aguja alta y esbelta, todo el conjunto es muy bonito, sobre todo si tenéis suerte y os luce el sol.
Nuestra siguiente parada fue en La Fortaleza, es el verdadero centro antiguo de la ciudad, fue la primera edificación diseñada por Pedro el Grande y está considerada como fortificación militar del siglo XVIII mejor conservada de Europa
Durante varios años fue la única construcción de piedra en la ciudad por lo que la primera Catedral fue construida dentro de la propia fortaleza. Esta Catedral sigue siendo, hoy día, además de la más antigua, la más alta de la ciudad con su campanario de 122 metros coronado por una veleta en forma de ángel que se considera protege la ciudad. En su interior se encuentran las tumbas de los monarcas de la dinastía Romanov encabezada por Pedro I el Grande.
Todo el conjunto está cuidadosamente cuidado y en perfecto estado de conservación. Como curiosidad al pasar por la puerta de la muralla que accede al rio Neva se pueden ver las marcas de diferentes desbordamientos del rio, cuyas aguas han inundado parte de esta fortificación en diversas ocasiones.
No os perdáis la singular estatua de Pedro I el Grande con sus manos exageradamente grandes y su cabeza pequeña en proporción al cuerpo.
Después de otro corto paseo en el minibús, llegamos al Hermitage, como podréis verificar si consultáis internet, el museo se compone de seis edificios, entre los que destaca el palacio de invierno que era la residencia oficial de los antiguos zares y su colección tiene más de 3 millones de piezas.
Las colas para comprar las entradas y acceder al museo son muy largas, por suerte nosotros no tuvimos que esperar, los tickets llevan impresa la hora en la que te "toca" el turno de acceder al museo.
Cada grupo ve una parte del conjunto, es imposible verlo todo y hay temporadas en que se abren o cierran diversas salas, por lo que puedes venir varias veces que aunque repitas algo no verás siempre lo mismo.
No puedo destacar nada de su interior porque todo es especial, desde que entras hasta que sales la cabeza parece un cámara de video pegada a un pivote, gira a derecha, izquierda, arriba, abajo, en todos los sitios hay algo que admirar, suelos de marquetería con todo tipo de dibujos, alfombras grandes y pequeñas, techos con refinados trabajos de estuco y pinturas, lámparas, paredes igualmente decoradas, los muebles y objetos, pinturas, esculturas, hasta las puertas que comunican las estancias son obras de arte.
Es realmente precioso, espectacular, majestuoso y sin duda una visita obligatoria dentro de lo mucho que puedes ver en San Petersburgo.
Después de una parada para comer, por la tarde retomamos el tour visitando La Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada o Iglesia de la Resurrección de Cristo, construida en el lugar donde asesinaron al zar Alejandro II en la orilla del canal Griboyédova.
La imagen exterior de esta iglesia recuerda mucho a la de San Basilio en Moscú, pero ahí queda todo parecido. Sus paredes de ladrillo rojo y marrón están profusamente adornadas y sus cúpulas multicolores alternan la cerámica y el cobre como cobertura, en su construcción no se quería dejar ningún espacio sin decorar, desde fuera el conjunto da la sensación de ser una parte central a la que se han añadido todo tipo de "anexos", tanto en fachada como en techo para "taparlo" todo. Parece robusta y a la vez elegante.
Si el exterior os ha gustado, el interior es impactante, domina el color azul de fondo, a modo de lienzo, sobre el que se representan en tamaño gigante iconos y escenas religiosas.
Sus amplias columnas cuadradas dan una impresión de fortaleza y resistencia al conjunto, impresión que cambia cuando miras las altas cúpulas con sus magníficas pinturas en las que domina el color claro o dorado dando la impresión de ser focos de luz que iluminan desde el cielo.
Me cuesta buscar adjetivos para calificar estas "obras de arte" sin caer en la repetición, pero es que, para mí, todas merecen la excelencia.
Para terminar este primer día en San Petersburgo nos embarcamos en un agradable paseo por el rio Neva y sus canales.
Te sientas, te relajas y disfrutas viendo ahora la ciudad desde otro ángulo, pasando bajo sus puentes y dejándote mecer por el vaivén del barco.
El día se acaba y nos volvemos al barco, mañana visitamos los jardines Peterhof y el palacio de Catalina pero eso os lo cuento en la siguiente publicación, mientras tanto y como siempre os dejo algunas imágenes de lo visitado hoy, espero que os guste.