Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas
Crucero Capitales Bálticas - SAN PETERSBURGO día 2
Publicado el 15 de octubre de 2015 por Antonio.

Empezamos nuestro segundo día en San Petersburgo visitando dos estaciones de metro que aquí, como en Moscú, son muy bonitas.


Siguiente parada el Palacio y los Jardines Peterhof que están declarados Patrimonio de la Humanidad. Se encuentran a unos 29 km de San Petersburgo a orillas del golfo de Finlandia.

El palacio es magnífico, elevado sobre una pequeña colina repleta de esculturas, fuentes, cascadas de agua y canales hasta llegar al golfo.


Alrededor del palacio y aprovechando la elevación y desniveles del terreno se han diseñado los jardines y fuentes. Todas las fuentes aprovechan la altura natural para canalizar el agua y elevar sus chorros al aire, no hay bombas de agua, todo es por efecto de la gravedad.


Los bonitos diseños de los jardines, la combinación de flores y colores junto con el agua que brota por cualquier parte hacen de este paseo una experiencia realmente agradable.


Como el recorrido es largo y el paso corto porque cada vez que fijas la vista hay algo que te llama la atención y te gusta, el tiempo pasa volando. Es la hora de comer.
Después de reponer fuerzas nos espera otra gran obra de la arquitectura y decoración de la zona, el Palacio de Catalina.

El Palacio de Catalina era la residencia de verano de los zares de Rusia, de estilo rococó, se encuentra en la ciudad de Tsárskoye Seló (actualmente llamada Pushkin), a 25 km al sureste de San Petersburgo. El palacio está integrado, junto con el conjunto de palacios y parques y también está catalogado como Patrimonio de la Humanidad.


Nuestra visita se centro en el interior del palacio un verdadero museo con preciosas estancias repletas mobiliario y objetos de toda índole, bellamente tallados, pintados, esculpidos….


Aunque la visita de hoy sólo ha incluido dos lugares, son tan grandes y merecen un recorrido tan detallado que en un día no hay tiempo para más, os animo a venir, yo espero volver porque soy consciente de que sólo he visto una pequeña parte de esta gran ciudad. Como siempre os dejo algunas imágenes que ilustran mejor que "mil palabras".

Crucero Capitales Bálticas - SAN PETERSBURGO día 1
Publicado el 12 de octubre de 2015 por Antonio.

Nuestro séptimo día de crucero nos llevó a San Petersburgo, casi divino, Dios realizó la creación en seis días y el séptimo descansó, pues algo así, hemos visto sitios realmente preciosos en seis días, pero el séptimo vamos a ver algo realmente impresionante, una maravilla que, en su conjunto, merecería ser una de las "maravillas del mundo moderno", diréis que exagero, pero a mí me ha parecido realmente, tanto la ciudad como sus alrededores, una maravilla. Nota: para llevarme la contraria (si no estáis de acuerdo) es imprescindible venir, no vale ver fotos ni reportajes, pero esto, a los que nos gusta viajar ya lo sabemos

Empezaré por repetir lo que ya comentamos en el resumen del crucero publicado hace unos días en el blog, esta ha sido la única escala que no realizamos por nuestra cuenta. Contratamos una excursión de dos días con Mundomar Cruceros, los representantes de Princess en España, quienes a su vez, contratan la excursión con "Shorex. ru" que es quien en realidad presta el servicio.
Todo funcionó a la perfección, nuestra guía, María, nos esperaba en la terminal del puerto una vez pasada la aduana, sobresaliente para ella, tanto en el trato con el grupo como en conocimientos, diréis que es su trabajo, pero muchas veces te encuentras de todo, así que cuando hay algo bueno hay que destacarlo. La comida, de los dos días, estaba incluida y estuvo bien.

En general no me gusta dar datos, para eso ya tenéis la wikipedia, pero creo que vale la pena recordar que actualmente San Petersburgo es la segunda ciudad más grande de la Federación Rusa y una de las ciudades más grandes de Europa y que el centro de la ciudad y sus alrededores está considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1990.

Empezamos nuestro recorrido con una visita panorámica hasta detenernos en la Iglesía de San Nicolás. Me gustó mucho, esta frase la voy a tener que repetir frecuentemente, pero es así.
La catedral de San Nicolás de los Marinos es una gran iglesia de estilo barroco isabelino situada en el centro de San Petersburgo, en la plaza de San Nicolás. Pertenece a la Iglesia Ortodoxa Rusa y está dedicada a san Nicolás de Bari, patrón de la gente de mar.


El interior está repleto de obras de arte esculpidas y pintadas, además de objetos de culto. Podréis ver las ofrendas de los fieles que dejan comida, flores y velas y si hay algún oficio, nosotros vimos uno, podréis apreciar lo distinto que es a los oficios católicos a los que estamos acostumbrados. No se pueden hacer fotos así que grabarlo todo en las neuronas.

En la parte exterior hay un jardín arbolado y tiene la particularidad de que el campanario se encuentra en un lateral, a unos 30 metros, separado del cuerpo central de la iglesia. La planta central es cuadrada (cruz griega) no muy grande, pero sus fachadas están pintadas de azul claro y blanco con cúpulas doradas. El campanario tiene los mismos colores con una magnífica cúpula dorada en forma de aguja alta y esbelta, todo el conjunto es muy bonito, sobre todo si tenéis suerte y os luce el sol.


Nuestra siguiente parada fue en La Fortaleza, es el verdadero centro antiguo de la ciudad, fue la primera edificación diseñada por Pedro el Grande y está considerada como fortificación militar del siglo XVIII mejor conservada de Europa


Durante varios años fue la única construcción de piedra en la ciudad por lo que la primera Catedral fue construida dentro de la propia fortaleza. Esta Catedral sigue siendo, hoy día, además de la más antigua, la más alta de la ciudad con su campanario de 122 metros coronado por una veleta en forma de ángel que se considera protege la ciudad. En su interior se encuentran las tumbas de los monarcas de la dinastía Romanov encabezada por Pedro I el Grande.


Todo el conjunto está cuidadosamente cuidado y en perfecto estado de conservación. Como curiosidad al pasar por la puerta de la muralla que accede al rio Neva se pueden ver las marcas de diferentes desbordamientos del rio, cuyas aguas han inundado parte de esta fortificación en diversas ocasiones.

No os perdáis la singular estatua de Pedro I el Grande con sus manos exageradamente grandes y su cabeza pequeña en proporción al cuerpo.

Después de otro corto paseo en el minibús, llegamos al Hermitage, como podréis verificar si consultáis internet, el museo se compone de seis edificios, entre los que destaca el palacio de invierno que era la residencia oficial de los antiguos zares y su colección tiene más de 3 millones de piezas.
Las colas para comprar las entradas y acceder al museo son muy largas, por suerte nosotros no tuvimos que esperar, los tickets llevan impresa la hora en la que te "toca" el turno de acceder al museo.


Cada grupo ve una parte del conjunto, es imposible verlo todo y hay temporadas en que se abren o cierran diversas salas, por lo que puedes venir varias veces que aunque repitas algo no verás siempre lo mismo.

No puedo destacar nada de su interior porque todo es especial, desde que entras hasta que sales la cabeza parece un cámara de video pegada a un pivote, gira a derecha, izquierda, arriba, abajo, en todos los sitios hay algo que admirar, suelos de marquetería con todo tipo de dibujos, alfombras grandes y pequeñas, techos con refinados trabajos de estuco y pinturas, lámparas, paredes igualmente decoradas, los muebles y objetos, pinturas, esculturas, hasta las puertas que comunican las estancias son obras de arte.


Es realmente precioso, espectacular, majestuoso y sin duda una visita obligatoria dentro de lo mucho que puedes ver en San Petersburgo.

Después de una parada para comer, por la tarde retomamos el tour visitando La Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada o Iglesia de la Resurrección de Cristo, construida en el lugar donde asesinaron al zar Alejandro II en la orilla del canal Griboyédova.


La imagen exterior de esta iglesia recuerda mucho a la de San Basilio en Moscú, pero ahí queda todo parecido. Sus paredes de ladrillo rojo y marrón están profusamente adornadas y sus cúpulas multicolores alternan la cerámica y el cobre como cobertura, en su construcción no se quería dejar ningún espacio sin decorar, desde fuera el conjunto da la sensación de ser una parte central a la que se han añadido todo tipo de "anexos", tanto en fachada como en techo para "taparlo" todo. Parece robusta y a la vez elegante.


Si el exterior os ha gustado, el interior es impactante, domina el color azul de fondo, a modo de lienzo, sobre el que se representan en tamaño gigante iconos y escenas religiosas.


Sus amplias columnas cuadradas dan una impresión de fortaleza y resistencia al conjunto, impresión que cambia cuando miras las altas cúpulas con sus magníficas pinturas en las que domina el color claro o dorado dando la impresión de ser focos de luz que iluminan desde el cielo.


Me cuesta buscar adjetivos para calificar estas "obras de arte" sin caer en la repetición, pero es que, para mí, todas merecen la excelencia.

Para terminar este primer día en San Petersburgo nos embarcamos en un agradable paseo por el rio Neva y sus canales.
Te sientas, te relajas y disfrutas viendo ahora la ciudad desde otro ángulo, pasando bajo sus puentes y dejándote mecer por el vaivén del barco.


El día se acaba y nos volvemos al barco, mañana visitamos los jardines Peterhof y el palacio de Catalina pero eso os lo cuento en la siguiente publicación, mientras tanto y como siempre os dejo algunas imágenes de lo visitado hoy, espero que os guste. 

Crucero Capitales Bálticas
Publicado el 17 de septiembre de 2015 por Alicia.






El pasado mes de mayo realizamos un crucero de 11 días por el Báltico en el Regal Princess.
El crucero en general fue fantástico y queremos comentarlo para que sirva de ayuda a futuros cruceristas en este barco y en esta ruta.
Capitales Bálticas es una bonita ruta, muy apropiada para realizar en verano y para la cual cada vez más navieras posicionan barcos en esa zona. No hay que olvidar que los puertos de escala, en su mayoría, son verdaderas joyas arquitectónicas y eso la hace muy atractiva.

Nuestro crucero comenzaba y finalizaba en Copenhague, ciudad que ya conocíamos de viajes anteriores. Realizamos el vuelo el mismo día que empezaba el crucero, muy temprano, para llegar a tiempo. Tanto el vuelo de ida como el de vuelta fueron con Vueling, con una duración de unas algo más de 2h y sin nada relevante que destacar.
Para trasladarnos del aeropuerto al puerto lo hicimos en taxi. Nuestro muelle era el situado más lejos de la ciudad, el Oceankaj y aunque sabíamos que hay un autobús que llega hasta allí, la combinación desde el aeropuerto es compleja pues hay que tomar dos o tres sistemas distintos de transporte y eso con maletas, puede resultar un tanto pesado.



Respecto al barco, es muy grande, muy nuevo, con una decoración nada estridente, elegante y nada recargado. Viaja mucho pasaje, en nuestro caso 4.200 personas y en ningún momento tuvimos la sensación de agobio dentro del barco y tampoco problemas en el embarque o desembarque. Tan sólo hicimos 20 minutos de cola para el tender en Estocolmo. El resto de los días, nada y os aseguro que nuestros  horarios eran los mismos que el resto de los pasajeros. Están bien organizados y hay buen servicio.
Siguiendo con el barco, los camarotes son de tamaño estándar y la zona del centrum es mayor que en otros barcos de Princess. Pero han cambiado algunas cosas. No hay prácticamente salones en el barco, todo son pasillos en los cuales hay zonas para sentarse y tomar algo en algunos de sus bares o bien restaurantes de pago. Creemos que la nueva distribución está pensada básicamente para que consumas a bordo pero, cierto es que no te agobian si te sientas y no tomas nada.
No tiene piscina cubierta, lo que hace que al estar posicionado en el Báltico la zona de piscinas se aproveche muy poco. Es una zona muy amplia, bonita, con una fuente de colores y música pero que con las temperaturas que hemos tenido y que son habituales por allí, no se disfruta.
También ha desaparecido la Promenade. Hay zonas donde sigue existiendo pero en otras se limita a un estrecho pasillo porque están los tenders. Una pena porque ese era un paseo muy aprovechable.
La restauración excelente. También se han hecho cambios estructurales en el buffet respecto a otros barcos de Princess. Antes el buffet abría unas líneas que no comunicaban la zona de babor y estribor salvo por los extremos. Ahora, las líneas si comunican todo el buffet, hay 4 y una más sólo para repostería. Está abierto hasta las 11 de la noche y cierran alguna zona como comedor de pago por la noche. En cualquier caso, hay comida las 24h del día pues en la 5ª planta hay una cafetería abierta con ensaladas, bocadillos y repostería a todas horas.
En esta ocasión hemos tenido el sistema de cena “Anytime” y ha funcionado perfectamente. Hemos ido a cenar cada día entre 08.30h y 09.00h y no hemos tenido nunca que esperar para la mesa.
Tanto el embarque como el desembarque fueron rápidos. Las salas de la terminal son bastante grandes y nuevas.


Las escalas están muy bien. En todas ellas, la historia y la cultura están muy presentes en cualquier rincón de la ciudad y se puede disfrutar de unos conjuntos arquitectónicos magníficos.
Todas las escalas las hemos realizado por nuestra cuenta a excepción de San Petersburgo donde contratamos una excursión de dos días con Mundomar Cruceros, los representantes de Princess en España. Todo perfecto. La guía nos esperaba en el puerto y éramos un grupo de 16 personas que funcionó muy bien. Muy buena guía, María y la comida incluida en la excursión, también muy bien. He de decir que a pesar de contratar con Mundomar, ellos a su vez contratan la excursión con "Shorex. ru" que es quien en realidad presta el servicio.
Para la visita a Estocolmo, la escala es Nynashamn, un puerto a una hora de distancia en tren de la capital. Una pena porque eso impide la bonita vista de las mil islas del archipiélago a la entrar en Estocolmo. Se desembarca en Tender lo que hace que se pueda perder algo más de tiempo aunque si te organizas bien, no hay problema. Entregan unos billetes para el tender a partir de las 07.30h de la mañana del mismo día de la escala. Nosotros bajamos poco después de las 07.00h de la mañana y tuvimos el tender número 1. Hay que pensar que mucha gente hace excursiones o bien toma el transfer de Princess por mayor seguridad y por libre bajó poca gente. Hay trenes cada 15 minutos y la estación está a unos 15 minutos caminando desde donde te deja el tender. Es cómodo y poco complicado.
En Helsinki es el único puerto donde Princess pone un autobús lanzadera de pago para llegar al centro. Nuestra recomendación es asegurarse bien del muelle donde se atraca porque es posible que haya transporte público en las inmediaciones. En nuestro caso, atracamos en la West Terminal o Länsisatama y desde allí se puede caminar hasta la parada del tranvía que está a unos 5 minutos. El tranvía te lleva hasta el centro, a la estación central de ferrocarril y es mucho más económico pues se puede tomar un billete para todo el día en cualquier transporte público de la ciudad por mucho menos de lo que cuesta el traslado desde el barco hasta el centro.

En conclusión, resulta una ruta muy interesante, agradable, cargada de historia y cultura pero también con la oportunidad de disfrutar del ocio en las ciudades que se visitan. Quizás el inconveniente puede ser el clima, pues en esas latitudes siempre es fresco pero, a pesar de eso, es una zona tan bonita, que bien vale la pena el viaje.