Crucero Japón - YOKOHAMA
Publicado el 01 de febrero de 2016 por Antonio.


Hoy es nuestro último día en tierra, esta tarde embarcamos y el barco zarpa para iniciar nuestro crucero.

Para desplazarnos del hotel al barco iremos en tren, los taxis son muy caros y el tráfico muy denso. Cogemos el tren en Shinagawa station hasta Yokohama station y allí cambiamos a otro tren para bajar en Kannai St., que es la estación más cercana a la zona de embarque.



Hechos los trámites de embarque y dejadas las maletas en el camarote estamos listos para empezar nuestra visitra a este bonito puerto de Japón.




Yokohama tiene una zona residencial, Yamate, donde se alojan muchos residentes extranjeros y su Chinatown es uno de los más grandes del mundo.



La zona de atraque de cruceros es el Osanbashi Pier que se encuentra entre Minato Mirai y Parque Yamashita , su muelle de 400 metros cuenta con senderos y espacios verdes que están abiertos al público.




Este muelle fue construido originalmente en 1894, pero fue reconstruida en 2002 como un terminal de pasajeros. En su interior se puede ver una bonita maqueta en madera, de gran tamaño, del puerto de Yokohama, además de tiendas, salas de exposiciones, restaurantes, etc., y su exterior permite disfrutar de unas vistas únicas del puerto y la ciudad.




Desde aquí también se tiene una vista sin obstáculos de puente colgante que atraviesa la bahía de Yokohama que tiene 860 metros de largo.




Cuando sales de la zona de embarque encuentras el Yamashita Park (área del Puerto). Este parque público se extiende frente al mar a lo largo de unos 750 metros por 100 metros de ancho, tiene bonitos espacios verdes, abiertos, con jardines y fuentes que hacen muy agradable el paseo.





Otra opción es simplemente sentarse a descansar y conversar




Por cierto ¿sabéis cómo cuidan aquí los jardineros las flores y los parterres.? Así:




Otro de los atractivos de este parque es el enorme trasatlántico Hikawa Maru. 




Este barco se puso en servicio en 1930 para cubrir la línea Yokohama-Vancouver/Seattle. La nave tenía cabinas de primera clase que fueron usados de la familia imperial y Charlie Chaplin para el viaje transpacífico. En 1960, después de 30 años en el mar, el barco se retiró. En la actualidad es un  museo con exposiciones informativas y muestra el estilo de la década de 1930. Dado el poco tiempo que tenemos no entramos, pero nos ha gustado mucho verlo aunque sólo sea por fuera.


Desde aquí ve puede ver la Torre Marina de Yokohama. Esta torre es el faro más alto del mundo, tiene 106 metros de altura y cuenta con un observatorio que permite ver el distrito de Minato Mirai, el puerto y si el tiempo lo permite el Monte Fuji.



Chinatown es muy interesante, sus coloridas y estrechas calles están llenas de farolillos colgados, tiendas, restaurantes para todos los bolsillos y pequeños puestos de venta de comida.




   

Cuenta con cuatro "puertas de entrada" y cinco más repartidas en el interior.



Deambular por sus calles y dejaros llevar por los sentidos es una buena experiencia, pero lo que nos sorprendió por su belleza y magnífica decoración fueron los templos de Mazu Miao y Kanteibyo.




Mazu Miao es un templo de reciente construcción, inaugurado en 2006 está consagrado a la diosa china Ma Zhu y es una maravilla tanto arquitectónica como ornamental.




Su plaza y la escalinata, que encontramos tras la gran puerta de entrada al recinto, nos permiten disfrutar de una imagen completa de la estructura del templo, para después disfrutar de los miles de detalles que adornan paredes y altares en su interior.



El Kanteibyo por su parte tiene algo más de antiguedad, fundado en 1862, en 1871 ya era un importante centro para la comunidad. 



Su historia está llena de heridas que le provocaron el terremoto de 1923, los ataques aéreos de los aliados en 1945, un incendio en 1981 y otro en 1986. Pero nada ha desanimado nunca a sus fieles y a la comunidad que cada vez lo han vuelto a levantar, reconstruir o restaurar, la última vez empezaron esta reconstrucción en 1990 y la completaron en el año 2000.




Desde entonces hasta hoy nos muestra su figura recortada en el cielo, sus dragones de cerámica con vivos colores desafían a la gravedad en la cima y en los aleros de sus tejados 




y en su interior, el rojo y el dorado dominan la escena de preciosas tallas en madera que adornar los techos, las marquesinas y las columnas, realzando, aun más, la solemnidad de sus majestuosos altares que como os podéis imaginar no se quedan atrás en cuanto a detalles y belleza.



Aquí termina nuestro recorrido, ya no hay tiempo para más, volvemos al barco y zarpamos, desde la cubierta vemos alejarse esta bonita ciudad mientras nos acercamos hasta atravesar el puente colgante que delimita la bahía del puerto, el barco hace sonar la sirena y nosotros, empezamos nuestro crucero por Japón.


Espero que os guste el vídeo del día
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Crucero Tesoros del Pacífico Sur - SYDNEY - BLUE MOUNTAINS
Publicado el 13 de Enero de 2017 por Antonio.

Sydney 21 de noviembre de 2016. Aterrizamos ayer en Sydney para realizar un crucero por los Mares de Sur visitando Vanuatu, Fiji y Nueva Caledonia. Hemos llegado un par de días antes para volver a dar un paseo por Sydney donde ya estuvimos en 2011. En aquel viaje queríamos ver las Montañas Azules cosa que no hicimos pero que ahora vamos a subsanar, por eso nuestra primera aventura se va a desarrollar lejos del mar y vamos a visitar las Blue Mountains Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000.


La región de las Blue Mountains está formada por varios parques nacionales, entre los que se encuentra el parque nacional de las Montañas Azules que es nuestro objetivo del día. Situadas a unos 50 km al oeste de Sydney las Montañas Azules tienen una garganta de 760 metros de profundidad y su pico más alto es el Monte Werong con 1.215 metros y deben su nombre al tono azul que predomina en la cordillera cuando se ve a distancia.



Una vez vivida la experiencia confirmamos las opiniones que habíamos leído previas a nuestro viaje, "es mejor ir temprano".

Empezamos el día con un abundante desayuno (que teníamos incluido en el hotel) y al que no le faltó de nada. Las opciones de comida en el parque no son muy competitivas, poca oferta y caro, por ello, la noche anterior pasamos por un Coles (cadena de supermercados muy populares en Sydney) cercano al hotel para hacer acopio de provisiones. En la mochila además de agua algo de fruta y bocatas, no olvidéis ropa de abrigo, nosotros la llevamos puesta porque el día amanece fresquito en Sydney, pero es algo necesario, aunque según avanza el día, si hace sol, la temperatura puede ser buena y puedes ir en manga corta unas horas, antes y después, en esta época del año puede hacer bastante frío así que, más vale prevenir.


Los trenes para las Blue Mountains salen de la Estación Central con una cadencia de aproximadamente una hora entre uno y otro y el trayecto dura dos horas, es importante tener en cuenta estos detalles para no perder mucho tiempo esperando y aprovechar más el día.
Nosotros hemos previsto coger el tren que sale de Sydney a las 7:23 h. y que llega a Katoomba a las 9:21 h


Son las 7 h. cuando salimos del hotel para coger el metro, en nuestro caso en Museum cuya entrada tenemos a escasos 50 metros del hotel y bajamos en la primera parada que es Central Station, el metro nos deja en la plataforma 23 y el tren para Katoomba sale de la plataforma 7, tenemos tiempo de sobra. Justo a su hora, 7:23 h., nuestro tren arranca y empieza nuestra aventura.


Tan puntual como sale de Sydney es la llegada a Katoomba (esto nos recuerda a Japón y su impecable precisión horaria).



En Katoomba hay dos opciones para llegar a las Blue Mountains, el bus turístico, más caro, y los buses "normales" de la "city" que pagas con la tarjeta OPAL, concretamente nosotros cogemos el 686 que sale cada 30 minutos y tiene paradas en los principales puntos de interés.



Al Salir de la estación nos encontramos en el inicio de Katoomba Street, la calle principal que cuenta con un buen número de edificios art deco sencillos, pero para nosotros, que somos unos fans, suficiente razón para verlos, así que vamos dando un paseo hasta el cruce de Waratah Street, donde además está el street Art Walk, un proyecto que ha llenado de color y graffitis las paredes de Beverly Pl.

Aquí tenéis algunos de estos edificios:




Y de los graffiti




Y porque no, tomarte una copa con un osete de peluche


Al llegar a Waratah Street. giramos a la izquierda hasta Lurline Street donde está la parada del bus 686. Deciros que está es la segunda parada, la primera está al inicio de la calle Katoomba Street muy cerca de la estación.


Bajamos en la parada del Scenic World, no tiene perdida, todo el mundo baja aquí y además es donde se compran los tickets de entrada en el parque. La entrada la puedes pagar en efectivo o con tarjeta y el parque está abierto de 9 h a 17 h. hay WIFI y tienda de recuerdos. Pasas por caja y te ponen una pulsera magnética con la que puedes usar las instalaciones del parque sin límite las veces que quieras.


Este es el plano general del parque


¡Sorpresa!, os apetecen unos auténticos churros con chocolate en las antípodas.....


Empezamos nuestro recorrido por el Tren de la Mina, la cabina actual la han modernizado mucho como podéis ver en las fotos, menos mal, jeje.




Con la pendiente más empinada del mundo, 52 grados y un descenso de 310 metros, la diversión está asegurada, para que no falta de nada en el ambiente, mientras bajas, suena la banda sonora de Indiana Jones. Un poco "friki" pero la verdad es que nos hemos reído un rato.


Bromas aparte, el tren es una experiencia, tiene el techo de cristal y una espectacular vista del bosque y el valle al fondo. Está en funcionamiento desde 1945 como atracción turística, originalmente se utilizaba para subir el carbón desde las minas hoy abandonadas.



La estación inferior, la mina, es el inicio de varios senderos que permiten recorrer y admirar esta selva jurásica.



Tomamos el sendero que llega a las Katoomba Falls en su parte inferior son unos 15 minutos andando y el camino, de hecho todos los caminos, son de muy fácil acceso.



Las cascadas no son las más espectaculares del mundo, pero todo el conjunto tiene su encanto.


Volvemos sobre nuestros pasos hasta la estación inferior del Tren de la Mina para coger otro sendero que nos lleva a la entrada de la mina y a una cabaña que recrea las condiciones de vida de los mineros de la época, precarias como cabe esperar.









Desde aquí hay un agradable paseo entre arboles centenarios y helechos gigantes hasta el cableway que nos llevará de nuevo a la parte superior del parque y al edificio principal.



Hasta nidos de termitas como este.


Durante el recorrido del cableway se pueden ver las Three Sisters, que son los tres picos emblemáticos del parque.





Ahora le toca el turno al Skyway, no apto para los que padecen de vértigo. El Skyway tiene el suelo de cristal y cruza el valle hasta el otro extremo en un recorrido que permite ver todo el parque suspendido en el aire, tienes visión 360 grados lateral, hacía arriba el cielo y hacía abajo el fondo del valle, lo que se llama a vista de pájaro. Con una altura de 270 metros y un recorrido de 720 metros tiene las mejores vistas de las Katoomba Falls, las Three Sisters y del Jamison Valley que se extiende hasta el horizonte.






Bajamos en el otro extremo y caminamos unos metros por el Prince Henry Cliff Walk para bajar al río y ver de cerca una parte de su recorrido.




Nuestro próximo objetivo es Echo Point y para llegar hemos de volver a coger el Skayway y volver al edificio principal donde está la parada del bus, así que por segunda vez vivimos la experiencia de estar suspendidos en el aire en medio de este precioso paisaje.




Al llegar a la parada del bus vemos que faltan unos 25 minutos para que pase así que, decidimos comernos los bocatas y reponer fuerzas, en una zona de picnic que hay en la entrada del parque

A la hora prevista aparece el 686 así que subimos y en pocos minutos estamos en Echo Point.







Echo Point tiene un amplio mirador desde el que se divisa prácticamente todo el parque y además es donde empieza el sendero de las Three Sister que lleva a las Escaleras del Gigante, una bajada o subida según se mire de 300 metros y más de 800 escalones.


Aunque no quieras bajar los escalones, nosotros no lo hicimos, vale la pena el paseo hasta el inicio de la escalera, son unos 200 metros sin casi pendiente y en el recorrido, además de las vistas del parque, podemos encontrar esculturas metálicas de animales a tamaño natural imitando la realidad tanto en las posturas como por el sitio físico donde podemos verlos, en el suelo, en una pared de piedra, junto a un árbol, etc. como mínimo curioso sí es.





Esta era nuestra última etapa del recorrido por este bonito parque natural así que, volvemos a la parada del bus 686 y regresamos a Katoomba para coger el tren.


Cuando llegamos a la estación empieza a llover, por suerte para nosotros no ha llovido en todo el día, al contrario ha hecho sol y buena temperatura, no podemos pedir más.



Cogemos el tren de las 15:44 h que llega a Sydney a las 17:44 h, buena hora,


Tenemos intención de cruzar al otro lado del Sydney Habour Bridge y ver el Luna Park y parece que nos dará tiempo, pero eso os lo cuento el próximo día, ahora os dejo con algunas fotos de las Blue Mountains, espero que os guste tanto como a mí