Cruceros Transatlánticos. De Miami a Barcelona.
Publicado el 08 de mayo de 2016 por Alicia.


Estamos en la época de los cruceros transatlánticos. Los meses de marzo y abril junto con los de octubre y noviembre suelen ser los habituales para este tipo de cruceros donde las compañías reposicionan sus barcos. En primavera vemos como los barcos posicionados en el continente americano vienen hacia Europa para la temporada de verano y en otoño vemos como de nuevo los barcos posicionados por Europa regresan a América para pasar la temporada de invierno en aguas más cálidas.
Nosotros somos unos grandes aficionados a este tipo de crucero porque permite realizar escalas que no se visitan en otro tipo de cruceros y además, al ser cruceros largos y con muchos días de navegación, también permiten disfrutar del barco, de las instalaciones, de las actividades, de la gastronomía y sobre todo, del mar.



Mi primer crucero transatlántico lo realicé entre Miami y Barcelona.
El barco elegido, el Voyager of the Seas de Royal Caribbean. De eso hace ya nueve años pero me gustó tanto la experiencia que repetí en varias ocasiones. A pesar de tratarse de cruceros que cruzan el océano Atlántico, las rutas pueden ser muy diversas. Lo más habitual es que estos cruceros unan ciudades como  Miami, Fort Lauderdale u alguna otra ciudad norteamericana con ciudades españolas o italianas y también algunas del norte de Europa como Southampton o Copenhague. Pero no debemos olvidarnos de los cruceros que realizan rutas entre el norte de Europa y Canadá o los que unen Europa con Sudamérica.



Nuestro crucero empezaba en Miami y como siempre, antes de embarcar, pasamos unos días recorriendo la ciudad, ciudad que habíamos visitado en varias ocasiones anteriores y que nos encanta sobre todo para ir de compras.
Miami es una ciudad muy amplia. Sus barrios están bastante dispersos y lo ideal es disponer de un vehículo propio para moverse con toda libertad. Afortunadamente tienen buenas vías de comunicación, grandes autopistas gratuitas que permiten trasladarse a grandes distancias en muy poco tiempo.
A parte de visitar lugares míticos como pueden ser Miami Beach y su distrito Art Decó, Coconut Grove, Coral Gables, el Downtown o Little Habana, en Miami y alrededores se encuentran numerosos centros comerciales o Malls que ofertan todo tipo de artículos, muchos de ellos a precios más bajos de los que podemos encontrar en nuestro país. Las prendas de marcas conocidas suelen ser más económicas y por este motivo, aprovechar nuestro viaje a Miami para ir de compras, siempre es una buena idea.



El puerto se encuentra en una zona bastante céntrica y se puede acceder mediante servicios de autobús lanzadera desde el aeropuerto, mediante los autobuses lanzadera gratuitos de las empresas de alquiler de coches si hemos alquilado uno y si disponen del servicio o bien, en taxi.
El Voyager of the Seas es un barco bastante grande. Eso, a la hora de realizar un crucero transatlántico significa que ofrece mucha mayor diversidad de opciones durante la travesía. Tiene un gran número de salones diferentes, la zona exterior y de piscinas es amplia y las actividades también son muchas. Todo ello es muy importante pues como ya he comentado son bastantes los días de navegación y en ellos podemos dedicarnos a realizar actividades distintas. Claro está, siempre podemos optar por el relax, descansar, leer o cualquier otra actividad pero disponer de distintos ambientes para estas actividades, es muy conveniente para eludir la monotonía.



Cuando realizamos el crucero el barco estaba en perfectas condiciones, el servicio era estupendo, muy buena gastronomía a bordo y la animación, excelente. No hubo lugar para el aburrimiento y disfrutamos de unos días muy entretenidos.
A pesar de que el día de embarque en Miami estaba bastante nublado e incluso llovió a la salida del puerto, el clima durante la travesía fue bastante bueno y nos permitió disfrutar de los exteriores del barco.



El embarque no fue excesivamente rápido porque había que hacer el trámite de salida de USA y eso es, en ocasiones, tan entretenido como el de entrada. Recuerdo que hubo que hacer una cola para devolver la tarjeta que te dan al entrar en el país y sellar la salida en el pasaporte antes de poder embarcar y dado que eran muchos los pasajeros no estadounidenses, fue un poco largo. Aprovechado que hablamos de esto, quiero hacer hincapié en que es muy importante asegurarse de que se quedan la tarjeta, sellan el pasaporte o consta la salida de algún modo porque de lo contrario representa que no se ha abandonado el país y luego hay que hacer unos cuantos trámites para no tener problemas. Os lo digo desde nuestra propia experiencia.



Las escalas en esta ruta eran Bermudas, donde el barco hacía una noche, cinco días de navegación, Funchal, Gibraltar, Alicante y Barcelona con algún día de navegación entre las escalas. En total, trece días.
La ruta se vio algo alterada al no poder realizar la escala en Funchal. Un día después de abandonar Bermudas, un pasajero tuvo una indisposición grave por lo que tuvieron que cambiar el rumbo y deshacer el camino realizado para acercarnos todo lo posible a Bermudas y que un helicóptero realizara la evacuación en alta mar. Por este motivo y dado que se habían perdido muchas horas, el capitán decidió no hacer escala en Funchal y navegar directamente hacia nuestra siguiente escala, Gibraltar. A pesar de que nos hubiera gustado realizar la escala en Funchal, no nos molestó demasiado no hacerla porque eso significó navegar un día más y eso es algo que nos gusta mucho.



La llegada a Barcelona fue muy temprana y el desembarque sin problemas. Como siempre, la noche anterior dejamos el equipaje en la puerta del camarote y al día siguiente, a la hora prevista, según el color de la etiqueta de las maletas, había que concentrarse en el lugar indicado a la espera de que nos dejaran desembarcar.

En algún otro momento os hablaremos a fondo del barco y de las escalas y también os contaremos otras rutas que hemos realizado en cruceros transatlánticos y que nos dieron la oportunidad de descubrir lugares muy interesantes. De momento, esperamos que nuestro relato os anime a probar un crucero transatlántico y a disfrutar de una navegación más tranquila, con tiempo suficiente para disfrutar del barco y de todo lo que ofrece y al mismo tiempo, visitar algunos puertos de escala.




Crucero Japón - BUSAN
Publicado el 19 de abril de 2016 por Antonio.

Ahora me diréis que, ¡esto no es Japón!, cierto, estamos en Corea del Sur, pero era una escala no prevista en el itinerario inicial del crucero que sufrió una modificación de última hora y acabo con nuestros huesos en esta populosa (más de 3 millones de habitantes) y animada ciudad de Corea del Sur.

Busan nos recibe con una bruma fantasmagórica que le confiere un aire misterioso, afortunadamente duró muy poco y según, el sol, fue subiendo en el horizonte, la bruma, se disipó rápidamente.


Tanto en la llegada a puerto como en la despedida, Busan nos recordó que estamos en tierras orientales, donde la hospitalidad sigue siendo un referente.


Nuestro primer objetivo es visitar el famoso templo de Beomeosa, así que cogemos el shutle (gratuito) al centro de la ciudad y desde allí cogemos el metro en Jagalchi Station. (parada número 110 de la línea roja) y bajamos en Beomeosa Station (parada 133 de la misma línea).


Por cierto en el metro había algunos armarios con máscaras antigás, como no entendimos los letreros no os puedo decir para que tipo de supuesta emergencia son, pero aquí tenéis la foto para que veáis que no miento.


Desde aquí, a unos 100 metros de la estación, cogemos un autobus urbano que nos deja en la entrada del templo. De camino algunas setas, ya recolectadas


Beomeosa (templo del pescado Nirvana ), construido en el 678 por el monje Uisang durante el reinado Munmu, rey de Silla (Silla fue uno de los tres reinos de Corea) es uno de los templos más importantes del país.


Quemado durante la invasión japonesa de 1592, reconstruido en 1602, quemado después por un incendio accidental y reconstruido de nuevo en 1613, es casi un milagro que, hoy día, aun podamos contemplar sus magnificas salas y sus singulares templos distribuidos por un amplio espacio donde el tiempo parece haberse detenido.


Lo primero que vemos antes de llegar al templo son las estelas de piedra con bases de tortuga, agrupadas, aisladas y semi escondidas (algunas) entre los árboles.


La puerta de entrada al templo es una construcción de aspecto sólido y contundente, profusamente adornada con preciosas y coloridas tallas de madera que soportan el techo, la base está formada por cuatro pilares de piedra dan al conjunto un aspecto robusto y elegante.



Una vez dentro relajaos y pasead entre sus diversos elementos arquitectónicos, dispersos en una extensa zona en la que os sentiréis plenamente integrados en la naturaleza, ya que, estás en plena montaña rodeado de arboles y vegetación que puedes observar desde múltiples rincones durante el recorrido entre las templos.



Finalizada la visita, volvemos al bus y al metro para regresar al centro de la ciudad de Busan, allí nos dirigimos al mercado de pescado.


El mercado, al aire libre, está formado por varias calles donde se venden todo tipo de pescados y algo más.


Como podéis ver en las fotos hay pescado fresco, seco, incluso listo para comer, además de otros "manjares" como codillo o pies de cerdo.



La verdad es que vale la pena dar una vuelta y ver el ambiente, a vendedores y compradores con su trajín, aparte de observar como conservan y exponen el producto, parece mentira que estando en la calle y haciendo calor, el pescado se tenga sin ningún tipo de refrigeración, está claro que o es fresco o te mueres de la intoxicación.


En las calles adyacentes también encontraremos puestos de fruta, verduras e incluso ropa.



A pocos metros de aquí nos encontramos con el paseo "Busan International Film Festival", un agradable paseo peatonal, tan lleno de gente como de puestos de comida rápida.



Es hora de volver al barco, nuestro tiempo de escala no da para más, una pena porque nos hemos sentido a gusto y aun queda mucha ciudad por ver. La próxima vez


Volvemos al punto de encuentro del shuttle y regresamos al barco. Al zarpar y  al igual que en los puertos precedentes, aquí, también nos despiden con música y danza.




Gracias Busan y hasta pronto. A vosotros os dejo con el vídeo si queréis ver algo más

Norwegian EPIC. Mediterráneo y Atlántico. Segunda parte.
Publicado el 18 de abril de 2016 por Alicia.


El Barco

El barco, si bien exteriormente seguimos pensando que es muy antiestético, nos sorprendió gratamente con unos interiores renovados recientemente y que le dan un aire muy tranquilo y sobrio.  Hay que recordar que se trata de un barco de 329,5 m de eslora y 40,54 m de manga, es decir, de grandes dimensiones, que tiene una capacidad de 4100 pasajeros y estaba en su máxima capacidad. Dispone de camarotes muy diversos, tanto en tipos como en número de ocupantes ya que ofrece cabinas diseñadas especialmente para gente que viaje sola y también cabinas con ocupación de hasta seis personas. En las cubiertas 16 y 17 se encuentra una zona denominada The Haven, un lugar exclusivo para el uso y disfrute de los pasajeros acomodados en las suites con el mismo nombre y que cuenta con restaurantes, salones, piscina, gimnasio y cubiertas exteriores privadas.
Un amplio abanico para satisfacer todas las demandas y para satisfacer todos los gustos y los bolsillos.


Los camarotes están disponibles a partir de la una de la tarde el día del embarque y hasta entonces se puede aprovechar para disfrutar de las zonas comunes, que son muchas, tanto en el interior como en el exterior. En nuestro caso, contábamos con una cabina interior en la cubierta 14 y otra interior garantizada que, para nuestro asombro, se convirtió en una cabina con balcón, algo que nos sorprendió gratamente.
Nos parecieron algo pequeños comparando con las dimensiones de los camarotes de otros barcos, a pesar de jugar con las líneas curvas para evitar la sensación de estrechez. Eso sí, en su interior tiene una buena distribución del espacio de manera que se pueda colocar todo aquello con lo que viajamos. Pero hablemos del baño, algo que se diseñó de manera totalmente diferente al resto de barcos y que tiene adeptos y detractores por igual. La ducha y el wc están ubicados en zonas independientes, a ambos lados del pasillo y cerrados con unas mamparas de cristal opaco. Hay una cortina también opaca que separa esta zona del resto del habitáculo. El lavabo y el armario del baño se encuentran dentro del camarote, junto o frente a las camas. Nuestra opinión es que es un sistema que restringe bastante la privacidad de algo tan íntimo como es ir al baño porque a pesar de la cortina y de que las mamparas son opacas, se ve perfectamente la silueta de la persona que está dentro y además, en el caso de la zona del wc, la junta de la puerta corredera no es hermética y no aísla en absoluto de los olores. Tener el lavabo en un mueble al lado de la cama, hace que en muchas ocasiones salpique agua y se moje la moqueta.
La realidad es que, después de varios días a bordo te acostumbras al sistema pero no nos parece ni práctico ni higiénico y nos quedamos con el sistema convencional que se encuentra en la mayoría de los barcos donde el baño al completo tiene una zona individual destinada para ese menester y que se puede utilizar de manera totalmente independiente al resto del camarote.


Las instalaciones del barco, como ya he comentado se encontraban en perfecto estado dado que se ha renovado en los últimos meses. No sé si se ha decorado del mismo modo que estaba o no pero la verdad es que nos ha gustado mucho. Los tonos utilizados son suaves y luminosos en la mayoría de las áreas y resultan muy agradables.
La distribución interna del barco también es bastante diferente a la mayoría utilizada en otros barcos y de este modo encontraremos el buffet en proa, con amplios ventanales y decorado en color crema que lo hace todavía más amplio de lo que es o el Spa situado en la zona de popa y que está unido al gimnasio situado en la zona media del barco.
Esos cambios de distribución nos trajo un poco de cabeza los dos primeros días, pues nos costó acostumbrarnos a lugares que tenemos siempre bien localizados y que en este caso nos costaba encontrar. Pero sólo un par de días, rápidamente te adaptas y localizas aquellos lugares donde te sientes más cómodo en el barco.
Y una de las cosas que nos ayudó fue comprobar que los pasillos, el de babor y el de estribor, están decorados en colores diferentes. Los pasillos de babor estaban decorados en color naranja (moquetas, paneles de las paredes, etc…) y los de estribor en color azul. Ese código de colores va muy bien para orientarse a la hora de buscar el camarote o de intentar localizar algún lugar del barco.


En el barco se encuentran dos zonas de ascensores, una situada en popa y otra en proa. Ya nos hemos encontrado otros barcos con un sistema parecido y aunque son muchos los ascensores que hay en cada zona, no es un sistema muy práctico pues siempre hay que ir a uno de los extremos del barco para subir o bajar por las distintas cubiertas. Creo que los barcos que cuentan con una zona de ascensores situada en la zona central, resultan mucho más cómodos.

Vamos a encontrar muchos salones que se utilizan en ocasiones para realizar actividades de ocio diurnas o que se convierten en rincones musicales por la tarde-noche. Como curiosidades, el Ice Bar al que se accede debidamente equipado para soportar las bajas temperaturas interiores, un intento de reproducción del mítico The Cavern o una bolera que nos hará olvidarnos de que nos encontramos en alta mar.

La biblioteca es amplia, tiene también algunos terminales para conectarse a internet y bastantes libros, aunque desgraciadamente tan sólo contaban con unos diez libros en castellano.


En la cubierta 13, en proa, se encuentra una pequeña sala decorada con barcos y placas de diferentes puertos donde ha atracado el Epic. Tiene una ventana acristalada por la que se puede ver al personal que hay en el puente de mando y también hay un radar para ver en el lugar en el que se encuentra el barco en ese momento. Un lugar ideal para curiosos!!!

El atrio es una zona muy activa durante todo el día pues al ser un lugar que cuenta con mucho espacio es tan versátil como para ser utilizado como cine, para concursos, para espectáculos de animación, demostraciones culinarias o para actuaciones musicales. Es una de las zonas más concurridas del barco junto con las cubiertas cinco y seis donde encontraremos la mayoría de bares y restaurantes del barco.


El teatro es muy amplio y con buena visibilidad ya que no tiene columnas. Los asientos a partir de la fila siete, cuentan con mayor inclinación y altura lo que hace que sea muy difícil que la visión quede tapada por los espectadores de las filas delanteras.
Los espectáculos han sido una maravilla. Nosotros hemos asistido a cinco de los siete que se ofertan y realmente han sido fantásticos. El elenco de cantantes y bailarines es muy bueno, de los mejores que hemos encontrado en un barco y las producciones propias, espectaculares.
La oferta es amplia en cuanto a horarios y días por lo que se puede asistir en más de una ocasión a ver un mismo espectáculo. Nosotros reservamos todos los espectáculos el primer día para la fecha y hora que más nos convenía y creo que es el mejor sistema para asegurarte un asiento ya que lo reservan hasta diez minutos antes de empezar y a partir de esa hora abren puertas para todo aquel que quiera entrar hasta llenar el máximo de capacidad de la sala. Eso quiere decir que cuando se ha llenado no permiten el acceso como en otros barcos y cierran puertas. Así que, mejor reservar para verlos por primera vez y si se quiere repetir, se puede intentar entrar en cualquier otro pase que se realice otro día.


La zona exterior es también muy amplia con varias piscinas, jacuzzis y tres toboganes que hacen las delicias de todo el mundo. Lástima que la temperatura del agua, a pesar de estar climatizada, no lo está lo suficiente para los pasajeros de tierras más cálidas como nosotros. Hay grandes espacios de cubierta con muchas tumbonas para disfrutas de los días de sol.
Hay una amplia zona dedicada al deporte, con un gran muro de escalada y una cancha para juegos, la más grande que he visto hasta ahora en un barco. También hay una zona exclusiva para los niños.


Si de algo se siente orgullosa la compañía es del “Freestyle”, esa marca que publicitan constantemente en todo aquello que se lleva a cabo en el barco. Ese sistema libre, se ve reflejado en muchas cosas como en el sistema de desembarque que ya he comentado, el hecho de no haber noches de gala y que la vestimenta algo más formal simplemente, es una sugerencia en algunas noches concretas para aquellos que quieran.
Ese “Freestyle” no provoca que veamos a la gente mal vestida a la hora de la cena ya que, al menos durante los días que nosotros hemos hecho el crucero, la tónica general es que la gente se vestía de una manera más “arreglada” por las noches. Y eso, sin necesidad de seguir ningún código de vestimenta.
Pero donde mejor se ve reflejado ese sistema libre es en la gran oferta culinaria que hay a bordo. Son muchos los restaurantes a los que se puede acudir a almorzar o cenar tanto incluidos en el precio del crucero como con suplemento extra. Incluidos encontraremos el buffet, que cuenta con un horario bastante amplio, dos restaurantes convencionales, The Manhattan Room y Taste, cocina oriental en el Shanghai’s y el Noodel o el servicio de 24 horas en el O’Sheehan’s donde se puede degustar una amplia carta de cocina muy americana.
Pero si se quiere un plus, podemos optar por otras opciones que tienen un cargo adicional y degustar cocina francesa en Le Bistro, disfrutar del espectáculo culinario del Tepanyaki, sabores orientales en el Wasabi, Sushi and Sake Bar, Italia en La Cucina o disfrutar de buenas carnes en el Cagney’s Steakhouse o en el Moderno Churrascaría.


Y ya si queremos combinar una buena cena con un espectáculo circense, Cirque Dreams seguro que cumplirá todas las expectativas.
La calidad de la comida está muy bien y es muy variada tanto en los restaurantes como en el buffet.
Cada restaurante tiene un horario distinto y eso permite que se pueda elegir dentro de un margen bastante amplio. Se pueden realizar reservas a una hora determinada para no tener que esperar o bien simplemente ir al restaurante a la hora deseada. Si no hay mesa en ese momento te dan un aparatito que emitirá una señal sonora y luminosa cuando la mesa esté disponible. En nuestro caso, tan sólo la primera noche tuvimos que esperar unos diez minutos y el resto de noches, entramos directamente a la hora que nos convenía. En ese sentido, muy bien porque nunca vimos acumulación de gente en ningún restaurante, no tuvimos que hacer cola ni esperar a pesar de estar el barco completamente lleno.


El servicio también es muy bueno. Al contrario de lo que he comprobado en los últimos años en otras compañías con motivo de la crisis, en esta ocasión había mucho personal constantemente dedicado a la limpieza y al servicio del cliente. El diario de a bordo lo facilitan en castellano pero las cartas de los restaurantes están en inglés. En una ocasión la pedimos en castellano y no tenían pero no dudaron en ayudarnos con una persona de habla hispana para resolver nuestras dudas.
Como ya he comentado, el barco estaba lleno, 4.100 pasajeros de los cuales nos dijeron que viajaban sólo 83 de habla hispana. Para tratarse de una ruta muy cercana a la península, resulta curioso que la gran mayoría fuera de extranjeros pero suponemos que se debe al hecho de viajar en una época poco vacacional. La mayoría del pasaje era americano, inglés, canadiense, australiano, oriental y alemán. La media de edad, no demasiado alta y varios niños que disfrutaban de la zona adaptada especialmente para ellos. En general, un pasaje bastante educado y tranquilo.


El equipo de animación era muy competente, con diversas actividades a bordo y con bastantes componentes de habla hispana. Las actividades suelen ser en inglés pero no hay ningún problema para que las traduzcan.
Y como última recomendación, os podéis descargar en vuestro móvil la App “Norwegian IConcierge” antes de embarcar y que luego se puede utilizar a bordo del barco sin coste para consultar el diario de a bordo, reservar espectáculos, etc… Resulta útil.

En conclusión, hemos disfrutado de once magníficos días de crucero en un barco que nos ha sorprendido muy gratamente y que seguramente hará que volvamos a viajar con Norwegian pues nos ha gustado bastante el sistema “Freestyle” y las opciones que ofrece. Nos ha permitido conocer bien el barco y disfrutarlo. La ruta resulta interesante y permite combinar el turismo cultural con el ocio y las compras sin estresarse. Un crucero totalmente recomendable para todos los públicos.


Y para los que quieran conocer a fondo el barco, os dejo un reportaje fotográfico bien detallado de todos sus rincones.

Feria de Turismo de Barcelona 2016
Publicado el 15 de abril de 2016 por Antonio..

¡Hola viajeros!

Para todos los que nos gusta viajar, las ferias de turismo son eventos muy atractivos, hoy se ha inaugurado la feria de turismo de Barcelona B-TRAVEL 2016.


Durante este fin de semana, B-TRAVEL pone a nuestro alcance multitud de información, ofertas, concursos, degustaciones, demostraciones culinarias, catas de vinos y un largo etc. de propuestas relacionadas con el turismo y las gastronomía.


Para los que no hayan podido ir hoy, aun tenéis oportunidad el sábado y el domingo de pasar por el salón y empezar a soñar con vuestro próximo viaje o aventura.

El formato del salón está dividido en cinco bloques:
B-Happy (Ofertas para "ser feliz", vive experiencias con relajantes y de bienestar)


B-Special (ideas únicas, algo diferente y exclusivo)



B-Culture (si lo tuyo es la cultura, el arte y la historia esta es tu zona)


B-Adventure (Para los amantes del deporte, la naturaleza y la aventura)


B-Delicious (Para los amantes de la gastronomía)


Ahora me preguntaréis por los cruceros ¿o no?, pues sí, aunque no esté identificado como un bloque en la agenda oficial, hay un área dedicada exclusivamente a cruceros, allí encontraréis navieras y agencias con profesionales del sector que os ayudarán en todo lo que necesitéis.


Volviendo al salón en general, hay una extensa área dedicada a nuestros vecinos del norte de África, acercaos y saboread unos dulces y un té, merece la pena que le dediquéis un rato. es algo que nos queda a "tiro de piedra" con una riqueza cultural enorme, exótico, para nosotros, a pesar de haber compartido algunos siglos de conquistas y mezcla cultural. Nosotros hemos estado en varias ocasiones y siempre hay algo nuevo que descubrir en sus mezquitas, en las Kasbas de sus ciudades, en sus zocos y en su gente.


Al entrar os darán un pasaporte para sellar en diferentes stands y participar en un sorteo, es una excusa como otra cualquiera para que os detengáis en ellos, la gracia está en que, en la mayoría, os exigirán realizar una "actividad" para obtener el "sello", dejaos llevar y participad, es más divertido.


Ya se que Internet ha quitado mucho protagonismo a la información directa, yo soy el primero que me beneficio y que busco en la red, pero desde aquí hago un llamamiento a todos vosotros, viajeros, aventureros, amantes de conocer nuestro mundo, su cultura y sus gentes, yo aun creo en el contacto humano, aun creo en la información directa, aun me aporta algo, no todo es Internet, por eso os animo a visitar el salón y recoger información directa, saborear la gastronomía, catar algún vino o ron caribeño y ver los animados bailes que el stand de la República Dominicana ofrece a los visitantes ente otras muchas propuestas.


No os lo podéis perder, dejad volar vuestra imaginación, aquí tenéis un transporte para empezar, subid a bordo y "buen vuelo"